
Imagen: Swatch, web oficial
La historiaPor qué esta referencia importa
Omega y Swatch presentaron once modelos de golpe, cada uno bautizado con un cuerpo del sistema solar, desde el Sol hasta Plutón. Solo se vendían en tiendas Swatch seleccionadas, sin web, con límite de un reloj por persona, día y tienda. Hubo colas en Reino Unido, Australia, Canadá, Italia, Japón y Suiza. En Londres entraron unas diez personas antes de que la tienda echara el cierre y ya no volviera a abrir aquel sábado, con agentes de la policía metropolitana intentando ordenar el gentío.
El material da nombre a la colección. El Bioceramic es una mezcla de dos tercios de cerámica y un tercio de un plástico de origen biológico derivado del aceite de ricino, y explica dos cosas a la vez: que el reloj no pese prácticamente nada y que no tenga el brillo metálico que uno espera al verlo en foto. La caja copia la silueta asimétrica del Speedmaster Professional a tamaño real, 42 mm, con la escala taquimétrica escrita en francés sobre el bisel igual que en el original.
De los once, el Mission to the Moon es el que menos juega. Los otros diez inventan colores que Omega jamás pondría en un Speedmaster; este va gris claro con esfera negra, bisel negro y luminiscencia crema, que es exactamente el aspecto del reloj que subió a la Luna. Es el homenaje literal de la serie y, precisamente por eso, el que provoca más miradas de reojo cuando aparece en una muñeca ajena a tres metros de distancia.
Ficha técnicaLos datos, en una tabla
| Marca | Swatch |
|---|---|
| Familia | Bioceramic MoonSwatch |
| Referencia | SO33M100 |
| Años de producción | desde 2022 |
| Calibre | ETA G10.212 (cuarzo con cronógrafo) |
| Tipo de movimiento | Cuarzo |
| Complicaciones | Cronógrafo |
| Diámetro | 42 mm |
| Ancho de correa | 20 mm |
| Caja | Bioceramic (dos tercios de cerámica y un tercio de material de origen vegetal derivado del aceite de ricino) |
| Cristal | Plástico abombado |
| Estanqueidad | 3 bar (30 m) |
IdentificaciónCómo reconocerla (y no confundirla)
El reparto de contadores lo delata en dos segundos. En el MoonSwatch el segundero corriente está a las seis, el contador de minutos a las diez y las décimas de segundo a las dos. En un Speedmaster Professional de verdad el segundero pequeño está a las nueve, los minutos a las tres y las horas a las seis. Quien confunda los dos relojes de lejos, de cerca ya no tiene excusa.
En la esfera se lee el logotipo de Omega sobre la palabra «swatch» a las doce, «Speedmaster» en cursiva a la izquierda del centro, «MOONSWATCH» a la derecha y «SWISS MADE» abajo. El bisel dice «TACHYMÈTRE», con acento y en francés. La correa es de velcro negro con el símbolo de Omega en el extremo libre y la firma de Swatch en la trabilla.
Dale la vuelta. La tapa de la pila del fondo va moldeada con la forma del cuerpo celeste de cada misión, así que en el SO33M100 es la Luna. La caja es monobloque: no se abre por detrás como un reloj normal y solo se accede a la pila por esa tapa. El peso es el argumento definitivo, porque en la mano no pesa ni de lejos lo que aparenta un cronógrafo de 42 mm.
ColeccionismoLo que mira un coleccionista
El cristal es de plástico y se raya mirándolo. Es la queja número uno de todo el que lleva uno a diario y lo que más condiciona el precio de un ejemplar de segunda mano. La buena noticia es que el acrílico se pule; la mala es que, con la caja monobloque, no es una operación de cinco minutos. Mira el cristal a contraluz antes que ninguna otra cosa.
El velcro es el segundo desgaste. Se abre y se cierra a diario, coge pelusa y pierde agarre; una correa gastada resta y una correa cambiada por otra que no es la original resta más, porque el detalle del símbolo de Omega en el extremo es medio reloj. Comprueba también que los pulsadores del cronógrafo devuelvan las agujas a cero limpiamente.
Sobre valor: esto es un Swatch fabricado en cantidades industriales. La prima de reventa de 2022 se ha ido evaporando a medida que Swatch mantuvo la producción y acabó vendiéndolos también por internet. Comprar hoy uno con sobreprecio de mercado gris, después de todo lo que ha pasado, no tiene mucho sentido. Lo que sí importa es la caja original y que la pila no lleve años seca dentro.
Dudas frecuentesPreguntas que nos hacen sobre esta referencia
¿El MoonSwatch es de plástico?
No del todo. Está hecho de Bioceramic, una mezcla de dos tercios de cerámica y un tercio de material de origen vegetal derivado del aceite de ricino. Es duro y muy ligero, pero el cristal sí es de plástico y se raya con facilidad.
¿Se le puede cambiar la pila al MoonSwatch?
Sí. La caja es monobloque y no se abre por detrás como un reloj convencional, pero el fondo lleva una tapa protectora, moldeada con la forma del astro de cada misión, que da acceso a la pila.
¿Dónde se puede comprar un MoonSwatch?
Al principio solo en tiendas físicas Swatch seleccionadas, con límite de una unidad por persona y día, que es lo que provocó las colas de 2022. Con el tiempo Swatch acabó vendiéndolos también en su propia web en varios mercados.
¿En qué se diferencia el MoonSwatch de un Speedmaster de verdad?
En casi todo salvo la silueta. El MoonSwatch es de cuarzo, de Bioceramic, con cristal de plástico y 30 metros de estanqueidad. Además coloca el segundero a las seis y no a las nueve, así que el reparto de contadores tampoco coincide con el del Moonwatch.
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