Resumen
Diseñado originalmente por Valjoux en 1973, el 7750 sigue en producción medio siglo después bajo la marca ETA —de ahí que se le conozca indistintamente como "Valjoux 7750" o "ETA 7750"— y es, con diferencia, la arquitectura de cronógrafo automático más difundida de la relojería suiza.
Historia breve
Valjoux lo lanzó en 1973, justo cuando la crisis del cuarzo empezaba a golpear a la industria mecánica suiza — una apuesta arriesgada que acabó convirtiéndose en el cronógrafo automático más producido de la historia. Tras la integración de Valjoux en el grupo ETA en los años 80, el calibre pasó a comercializarse bajo el nombre ETA sin apenas cambios de arquitectura, y sigue en producción hoy.
Por qué importa
Su robustez y su disponibilidad hicieron que decenas de marcas lo adoptaran como base de sus propios cronógrafos, desde relojes de aviación hasta piezas de alta gama con acabados propios sobre la misma arquitectura. Es, junto al Valjoux 72 de su predecesor manual, uno de los dos movimientos que cualquier coleccionista de cronógrafos suizos acaba encontrándose una y otra vez.
Relojes que lo llevaron
- IWC Pilot Chronograph
- Breitling
- Hamilton
- TAG Heuer
- Longines