Ficha de referencia

Tudor Black Bay Fifty-Eight 18K M79018V-0001

desde 2021 · calibre Tudor MT5400 · 39 mm

Es el primer reloj de buceo que Tudor hizo en oro macizo y también el primero con el fondo abierto. Dos estrenos en una caja de 39 milímetros que casi nadie vio venir.

Tudor Black Bay Fifty-Eight 18K M79018V-0001

Imagen: Tudor, web oficial

La historiaPor qué esta referencia importa

Tudor lleva casi un siglo ejerciendo de puerta de entrada, la marca que hace relojes serios sin pedir a cambio el sueldo de un año. En 2021 rompió el guion: presentó un submarinista en oro amarillo macizo de 18 quilates, el primero de su historia, con la esfera y el bisel en un verde militar apagado. No era una edición limitada ni una broma de feria; entró en catálogo por la puerta grande y desconcertó a bastante gente.

Lo interesante no es el oro, es cómo está tratado. La caja va satinada entera, sin un solo espejo, de modo que el metal se lee como material y no como purpurina. Las agujas y los índices aplicados son también de oro macizo de 18 quilates, algo que Tudor no había hecho nunca. Y el fondo se abre: es el primer submarinista de la marca con cristal de zafiro por detrás, lo que en una casa que presume de fondos macizos y herméticos equivale a una declaración de intenciones.

Ese fondo transparente condiciona el motor. Dentro va el MT5400, un calibre grande, de 30,3 milímetros de diámetro, con 27 rubíes, espiral de silicio, 70 horas de reserva y certificación COSC, que llena la ventana en lugar de quedarse perdido en el centro. El precio de la decisión se paga en grosor: 12,7 milímetros frente a los 11,9 del Fifty-Eight de acero. Ocho décimas por poder mirar dentro.

Ficha técnicaLos datos, en una tabla

MarcaTudor
FamiliaBlack Bay
ReferenciaM79018V-0001
Años de produccióndesde 2021
CalibreTudor MT5400
Tipo de movimientoAutomático
Frecuencia28.800 alt/h (4 Hz)
Reserva de marcha70 horas
Rubíes27
Diámetro39 mm
Grosor12.7 mm
CajaOro amarillo de 18 quilates
CristalZafiro, con fondo de zafiro atornillado
Estanqueidad200 m

IdentificaciónCómo reconocerla (y no confundirla)

Verde y oro, todo satinado. El disco del bisel es de aluminio anodizado en verde mate con la graduación dorada, montado sobre un bisel de oro, y la esfera va a juego en un verde igual de apagado. Si la caja aparece pulida a espejo en los flancos, alguien la ha trabajado después: de fábrica no sale así.

El fondo es de zafiro y se atornilla. El Fifty-Eight de acero lo lleva macizo, así que basta con dar la vuelta al reloj para distinguirlos. La corona es de oro, roscada, con la rosa de Tudor en relieve, y el conjunto sigue aguantando 200 metros pese al fondo transparente.

La referencia -0001 es la de correas: salía de fábrica con dos, una de piel de aligátor marrón oscuro con pespunte beige y otra de tela jacquard verde con banda dorada, ambas con hebilla de oro de 18 quilates. La -0006, de 2024, es la que va con brazalete de oro macizo. En los anuncios se mezclan con demasiada alegría. Y no lleva fecha.

ColeccionismoLo que mira un coleccionista

El oro satinado es la clave de todo. Un pulido posterior arrasa con ese acabado y no hay marcha atrás razonable: recuperar el satinado original de fábrica en oro es caro y rara vez queda igual. Mira los cantos de las asas y los flancos de la caja con el reloj inclinado; el satinado debe ser continuo y en la misma dirección en toda la superficie.

El oro se abolla más que se raya, y las abolladuras se ven a la primera. Repasa las asas y el borde del bisel. Comprueba también que estén las dos correas y las dos hebillas de oro: son piezas caras por sí solas y su ausencia se nota en la negociación mucho más que en un reloj de acero.

Del resto, lo habitual en un Tudor moderno: papeles del COSC, fecha de compra por la garantía transferible de cinco años y el disco del bisel sin muescas, porque ese aluminio verde no se consigue en cualquier sitio. Y si estás dudando entre este y un Black Bay 58 de acero, ten claro que la diferencia real no son las ocho décimas de grosor, sino el peso y lo que uno está dispuesto a llevar en la muñeca todos los días.

Dudas frecuentesPreguntas que nos hacen sobre esta referencia

¿El Tudor Black Bay 58 18K es de oro macizo?

Sí. Caja, bisel, corona y fondo son de oro amarillo de 18 quilates, y también lo son las agujas y los índices aplicados, algo que Tudor no había hecho antes.

¿Tiene fondo transparente?

Sí, y es el primer reloj de buceo de Tudor que lo lleva. Es un fondo de zafiro atornillado, y aun así el reloj mantiene los 200 metros de estanqueidad.

¿Qué calibre lleva el Black Bay 58 18K?

El MT5400 de manufactura, de 30,3 milímetros de diámetro, con 27 rubíes, espiral de silicio, 70 horas de reserva y certificación de cronómetro del COSC.

¿En qué se diferencia del Black Bay 58 de acero?

Además del oro macizo, en el fondo de zafiro y en el grosor: 12,7 milímetros frente a 11,9. La esfera y el bisel son verdes, y no existe versión con fecha.

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  1. Introducing the Tudor Black Bay Fifty-Eight 79018V in 18k Yellow Gold — Monochrome Watches
  2. The Black Bay Fifty-Eight 18K — Professional Watches
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